Ya no soy y
soy aquel que espera
en la arena humeda de micas
junto al río, bebiendo el cielo
el que jamás volverá sobre sus aguas.
Río irrepetible
penetra la luz de la luna
con su fulgor abstracto
la magia deshecha entre las sombras
cae a mi alma
se dispersa,
se desploma sobre mí.
No estabas, no estarás
me pregunto
¿el agua pura ha de saciar alguna vez
la sed del ser humano?
NO ESTABAS, NO ESTARÁS
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